miércoles, 16 de junio de 2010

:)


-¿Qué me dices si te digo que no creo en el amor?
- Te digo que eres tonto, porque el amor existe.
- ¿Por qué estás tan segura? ¿Lo has visto alguna vez?
- Claro que si. Lo leo en tus ojos cuando me miras a la cara, lo noto en tus brazos cuando estás cerca de mí, lo veo en tu sonrisa cuando te digo que me alegro de verte, lo siento en tu forma de andar cuando caminas al verme. Y cuando el amor te mira, veo como tratas de ocultarlo para que no me de cuenta de que me quieres, noto como intentas no moverte para evitar abrazarme, leo en tu sonrisa la mentira y siento como aprientas los labios para que no se te escape un te quiero. Sin embargo, te ocultas detrás del "no creo" porque piensas que es valiente resistirte a la verdad. pero ¿sabes? eso es cobarde, es cobarde esconderse detrás de dos palabras. Lo valiente es decir "te quiero" y tener valor para escuchar "yo no".

sábado, 20 de febrero de 2010

Creo.

Creo al fin darme cuenta de que estoy enamorada. Creo al fin darme cuenta de que cada vez soy más mayor, más grande. Y creo al fin saber que me quieres. Desde pequeñita, mi madre siempre me decía que yo crecía más rápido cuanto más y más amor me dieran mis seres queridos. Y por eso, ahora que soy una mujer, creo darme cuenta de que es única y exclusivamente por tu amor.
Creo al fin darme cuenta de que mis heridas se curan mediante tus besos. Eso también me lo decía mi madre. Cuando me hacía daño de pequeña, mi madre siempre me daba un beso y aquel dolor que inhundaba mis ojos desaparecía. También creo notar que tus abrazos, tus caricias... son lo único que permite no morir de hambre. La gente dice que esos síntomas no son de personas normales. Y yo, me río. Siempre les digo:
-No, no. Si esque yo no soy ninguna persona normal. Yo soy una persona enamorada.
Y, ¿sabes? Todo el mundo debería experimentar esa sensación tan extraña a la que muchos llaman amor.

lunes, 15 de febrero de 2010

Esos dos años perfectos

Jack se puso sus vaqueros, se metió sus viejas zapatillas; cogió sus gafas de sol, su movil y su cartera, se dispuso a salir por la puerta y antes de hacerlo retrocedió unos pasos y se miró en su espejo.Debo estar perfecto-pensaba Jack mientras sonreía frente al espejo.
Salió por la puerta y cogió su moto.Llegó al lugar previsto, el parque Wasintong, un parque lleno de césped y con una gran fuente.Contemplo que llegaba quince munutos antes de lo acordado.
Decidió sentarse en aquel viejo columpio con el que compartió sus mejores momentos con ella y en ella comenzó a pensar.Jack supo que tarde o temprano ella sería suya pero lo cierto era que los bellos ojos, la deslumbrante sonrisa y la simpatía de Jack no bastaron para para conquistar a aquella dificil muchacha.
Jack vió llegar a Stacy.Ella llevaba una minifalda y una chaqueta de cuero negra.
A medida que se acercaban, sonreian y al acercarse se basaron como nunca y a la vez como siempre.
Stacy tuvo que hacer un esfuerzo para apartar sus labios de los de Jack para decir:
-Dos años perfectos.
-Dos años...-dijo Jack y sin desperdiciar un segundo continuó besandola

sábado, 13 de febrero de 2010

Un gran cambio

Por un instante ví la puerta de rejas oxidadas cerrarse en mi cara.
Esas rejas me privaban de libertad y alegría, esas rejas me hacían ser diferente, esa persona borde que todo el mundo lleva escondida tras una coraza y que no me dejaba reconocerme.
Me miré en el espejo sucio de aquel lugar quizá aquel uniforme era culpable y pasaría a ser parte de mi el resto de mi vida.
Quizá ya no volvería a ser yo

¿Amigos?

¿Que nos pasa joder cariño?-le dijo jack a su pequeña.
No lo sé; no lo puedo comprender.
Hemos pasado de ser inseparables a estar cada uno con nuestros propios amigos.
Quizá lo mejor sera dejarlo y quedarnos en un simple...¿amigos?

Envidiosa

Delante de todas me insultas, humillas y me dejas mal.
Me llamas falsa, traidora y envidiosa.Pero la única que es falsa eres tú solita.
Y aún asi no eres capaz de dar la cara y dejas que me hunda en tu mierda.
¿Y a pesar de todo TÚ me llamas falsa?

jueves, 11 de febrero de 2010

Luna.

Gafas de Sol Rayban, chaqueta de cuero, vaqueros medio rotos, perfecta sonrisa, revoltoso y rubio pelo... Ahí estaba él. Al, como así le llamaban, esperaba a que su pequeña niña perfecta pasara andando para ir al instituto. La pequeña dobló la esquina y su delgado y perfecto cuerpo se movía aceleradamente a causa de que se había retrasado y llegavaba tarde a clase.
Por un momento se cruzaron las miradas, Al le sonrió pero ella evitó calquier contacto con aquel chico extraño que siempre veía al ir a clase. Su pelo rubio y largo tocaba sus mejillas debido al aire primaveral de mediados de abril. Llevaba una fina y ajustada chaqueta que le marcaban sus medianos y perfectos pechos. Era increíble. Era tan increíble que aquella chica fuera perfecta. Que no tuviera ningun defecto. Al tiró su malboro y lo aplastó con el pie de forma que el cigarro se apagó. Corrió detrás de ella y la cogió del brazo. Ella se asustó.
-Tranquila pequeña, que soy yo.
-No te conozco.
-Qué raro! Resulta que yo a ti sí.
-Tengo prisa.
-De acuerdo, te veré a la salida del colegio.
-No.. no puedo.
-Podrás. Ala, ahora vete al colegio que si no te van a regañar, pequeña.. ¿cómo te llamas?
-A...Ana.
-Mentira, te llamas Luna. La pequeña Luna.
-¿Como lo sabes?
Al miró la muñeca de la pequeña Luna, donde tenía una pulsera en la que ponía en letras de color azul LUNA.
-No es difícil saberlo.
-Me voy. Y para de llamarme pequeña, que ya tengo 16 años...
La pequeña Luna salió corriendo dejándo a Al solo.
-Adios preciosa..

miércoles, 10 de febrero de 2010

Josh y Stacy.

Stacy se había encargado de ser ella la que preparaba la cena. Nerviosa, intentó buscar el restaurante más bonito.
"Lujoso sería perfecto", pensó.. "No no, lujoso no. Mejor.. algo normal. No, tampoco. Si es algo lujoso pensará que estoy coladita por él, pero.. si era algo normal no sería la cena perfecta."
Stacy ya estaba arreglada, pero tampoco se veía lo suficiente mente guapa como para quedar con él. Con aquel chico de su trabajo del que había estado enamorada durante varios años. Se miró al espejó: su pelo rubio y ondulado caía por su espalda. Sus ojos azules brillaban de ilusión, nervios, miedo... "Tranquila, es sólo una cena" Din don, el timbre. Stacy se deslizó por el suelo del baño, corrió hacia la puerta y, antes de abrirla, susurró:
-Sé como siempre eres, Stacy.
La puerta se abrió. Josh, con su perfecta sonrisa dibujada en la cara añadió:
-Buenas noches, chica mala -esbozó una sonrisa- ¿Qué cena tan maravillosa me has preparado hoy? ¿A donde vamos a ir?
-Eh.. la.. la verdad todavía no sé, pero algo sen..sencillito, ¿no? -balbuceó Stacy.
-Yo tengo el sitio perfecto.
Josh le guiñó un ojo y, por un momento, Stacy pensó estar flotando en las nubes.
-¿Ah.. si? -balbuceó.
-Ven, sígueme.
Josh cogió de la mano a Stacy y la arrastró al ascensor. Allí, sacó un pañuelo y le tapó los ojos.
-¿A dónde vamos? -preguntó con una sonrisa Stacy.
-Tu confía en mi, princesa -dijo, repentinamente, Josh.
Stacy esbozó una amplia sonrisa y se dejó llevar. Cualquier sitio era perfecto a su lado.

domingo, 7 de febrero de 2010

¿Y tú? ¿Como te has despertado hoy?

-¿Sabes? Hoy me he despertado con ganas de ser yo. Me he despertado con ganas de hacer lo que quiera. Con ganas de no avergüenzarme delante de alguna gente. Con ganas de ser como soy delante de ti.
-¿A qué te refieres? -dijo ella con tono burlón.
-A que hoy me he despertado con ganas de conquistarte.
Ella se rio, enamorada.
-¿Y tú? -preguntó él esperando una simple pero divertida respuesta de los labios de aquella chica.
-¿Yo? Yo hoy me he despertado con ganas de ti -dijo entonces ella.

sábado, 6 de febrero de 2010

Quizás a esto se le llama amor.

-A la gente no le suele gustar la lluvia, pero a mi sí. ¿Y sabes por qué? Porque me gusta ver a la gente correr. Me gusta sentir que no soy el único que huye de los problemas, por así decirlo.
Pero lo que menos me gusta de la lluvia es el amor. Ver como dos personas se besan apasionadamente y no les importa que la lluvia caiga. Les da igual mojarse. Porque es amor lo que sienten entre cada uno. Un amor que hasta hace poco yo sentía, un amor que ahora no es nada. Y ella es la causante.. la causante de que me esté conviertiendo en un amargado que, con tal de sentirme yo bien, me gusta ver sufrir a otras personas. Es la causante de que me haya convertido en lo que soy ahora. Es la causante de esta enfermedad.
-A nadie le gusta la lluvia. Y a tí, hasta hace nada, tampoco. Y sí, tienes una enfermedad. Pero ella no es la causante. Ella es la causante de que te hayas amargado, pero tampoco es del todo esa causante. Porque, al contrario que yo, no eres fuerte. Alomejor es que la querías demasiado, puede ser. Pero un chico como tú, con la suficiente esperanza, puede conseguir todo lo que se proponga -dijo entonces sin darse cuenta aquella chica dura.
Josh ni siquiera hizo caso a todo aquello que le dijo ella. Excepto a una cosa..
-¿Un chico como yo?
-Sí, un chico guapo, inteligente..
-¿Así me ves?
En ese momento aquella chica cambió totalmente de personalidad. De ser una chica dura se convirtió en una niña inocente y enamorada.
-Sí, bueno..
Josh sonrió. Aquella pequeña pero fuerte niña de ojos azules había sido la causante de su enfermedad, pero una enfermedad distinta a aquella que sentía hasta.. ¿quién sabe, dos minutos?
-Ah, ya lo pillo -dijo Josh, serio.
-¿Qué? -preguntó extrañada Stacy.
-Tú lo que quieres es abusar de mí, chica dura -dijo entonces Josh, pícaramente.
-No seas bobo Josh, intento ayudarte.
-Pues así mal vamos. De momento... me conformo con que me invites a una buena cena -dijo Josh con una gran sonrisa en su cara.
-Eso está hecho -dijo Stacy, aliviada de oír aquello que llevaba esperando oír de aquel chico guapo tantos años.

viernes, 5 de febrero de 2010

La pequeña Lily.

Edd, al lado del teléfono, esperó a que aquella niña guapa que le enloquecía se lo hubiera pensado mejor y.. tal vez, le llamará.
Edd tenía claro que no podía vivir sin ella y que lucharía, como nunca lo había hecho.

La verdad, esque cada día estaba más seguro que su vida era ella: vivía para ella, respiraba para ella, sonría por y para ella... Según él, era un cursi, pero a su pequeña Lily eso le enloquecía, como todo lo que provenía de Edd.
No lo entendía... no entendía como habían podido pasar tanto tiempo juntos: tantas noches de verano, tantos paseos a la playa, tantas tardes en el sturbucks tomándose un frapuchino, el de chocolate y ella de vainilla. No entendía como coño esos momentos habían dejado de existir... Y no podía imaginarse ni un puto minuto sin ella.
-Te quiero Lily, te quiero... Y no voy a dejarte escapar, porque tú eres mi vida, y siempre lo serás -dijo Edd, melancólico.


Mientras tanto, la pequeña Lily pensaba en que hacer... Sí, es verdad que le hechaba de menos, pero.. Edd era mágico, y a ella le enloquecía.
Era tan perfecto y tan... puf, tan especial. Había pasado un verano estupendo a su lado, como nunca lo había vivido. Y sí, tenía claro de que estaba enamorado de él.
Pero, por otra parte... Aquel chico guapo, pasota, de ojos azules.. No sabía qué hacer. ¿A quién quería realmente Lily?
-Es tan difícil Edd... tan difícil.

Cada uno de los dos, melancólicos y mirando todas aquellas fotos que marcaban los momentos que habían vivido..
Estaba claro que, por mucho que a la pequeña Lily le costara... los dos eran inseparables y no podían tener una vida distinta, sin sus abrazos, sus besos, sus risas..

lunes, 1 de febrero de 2010

Lo siento

-Siento decirtelo tan friamente pero yo ya no tequiero.
-¿Como,que dices tonta?
-Sabes que no es fácil para mi pero las cosas han cambiado demasiado y ya no puedo seguir contigo

.

Sin duda Jane estaba enamorada.Cada vez que le veía una sonrisa le iluminaba la cara a la joven.
Era perfecto: moreno, ojos azules y una sonrisa perfecta.
Jane le miraba pero él le ignoraba y su gran amistad había disminuido en los ultimos meses.
-Ya no sé de ti -dijo Jane juntando los dedos con una mirada inocente.
-Ya...Entre una cosa y otra -dijo él chico sin dar mucha importancia a la conversación .
Los dos se callaron sin saber que decir.
Jane se lanzó apasionadamente sobre Mikel que impactado por lo sucedido se fué dijo.
-Sabes que no es posible lo sabes.
Jane lloró hasta hartarse en el pasillo del instituto mientras la gente pasaba apartándola con empujones y decían.
Vaya con la niña.
Mientras en clase de matemáticas Mikel pensó en aquel beso que apenas duró medio segundo mientras pensaba en Jane y se dibujaba un corazón en la agenda.

domingo, 31 de enero de 2010

No todo el mundo está ahí siempre.

-¿Te has dado cuenta? De que nada es como antes y nunca volverá a serlo. Quizás debas de darte cuenta de que has cambiado y que no eras la persona de antes. La persona con la que compartía todo, con la que confiaba. De ser la persona más importante de mi vida te has convertido, simplemente, en aquella persona que tanto he querido y que ahora... ahora es una pesona distinta, totalmente distinta. Pero, ¿lo peor de todo esto? Es que te da igual. Has jugado con la gente. Has cambiado de amigos, de aspecto, de manías, de gustos... Has cambiado en absolutamente todo. Y has hecho daño a mucha gente. Has hecho daño a gente que te importa.. más bien has hecho daño a gente que te importaba. Y, por lo tanto, me has hecho daño a mi.
Y a todo esto te debo un "gracias" pero de los irónicos. ¿O quizás no? Porque me he dado cuenta de los amigos importantes, de los que valen. Que alomejor no hay muchos, pero de los pocos son muy importantes. Y por eso te debo dos "gracias" del irónico y del de sentimiento. Un gracias irónico por haberme hecho daño, un gracias por hacerme fuerte y.. aunque me cueste, un gracias por haber estado ahí durante mucho tiempo, aunque ahora no exista.

-Yo no he cambiado... -dijo aquella ex amiga, algo molesta.
-Ese es el problema, que ni te das cuenta.

lunes, 25 de enero de 2010

Voy a echar de menos.

-¿Qué pasa? Le echas de menos, ¿no?
- No es eso, de verdad...
-¿Aún le quieres?
Esta vez ella no contestó.
-Lo sabía..
-Lo siento.
-No, no lo sientes. Si lo sintieras no me hubieras hecho pasar este tiempo a tú lado. Sí, lo sé, ha sido maravilloso. Pero me ha servido para estar más y más colgado de ... Y, ahora, como las putas películas tú se lo dirás y volveréis juntos. Yo me quedaré hecho una mierda, vacío y sin , que es lo peor de todo.
Lily se acercó a él, intentó abrazarle pero él se apartó de golpe, sontando un manotazo en su hombro.
Edd se sentó y apoyó sus manos sobre la cabeza. Sin darse cuenta, empezaron a caerle lágrimas por sus mejillas.
-Lo que más voy a echar de menos de es cuando te duchas y después entro yo. Cuando en el vaho del cristal dibujas un corazón y sales corriendo del baño, como si hubieras hecho algo malo -dijo Edd, esta vez sonriendo.
Lily empezó a llorar, suavemente.
-También voy a echar de menos que te rías de mi cuando me duermo en las películas de amor. Y voy a echar mucho en falta estar continuamente al lado del teléfono, por si la persona que llama eres tú. El olor de tu pelo es una de las cosas que voy a necesitar cada día cuando me levante, pero tu no vas a estar ahí y, quizás no pueda seguir o quizás sea fuerte y si pueda.
-¿Sabes? Yo también voy a echar de menos al policía más guapo de la comisaría.Pero entiendeme, Edd -dijo Lily, llorando.
-Sé féliz, con eso me conformo -le dijo dulcemente Edd.
Lily esbozó una leve sonrisa y se acercó a Edd. Los dos se fundieron en un abrazo. Quizás ese abrazo no fuera un adiós, si no un hasta luego.

Dicen


Dicen que cuando te enamoras unicamente eres feliz y no existen problemas a tu alrededor ...

También dicen que los amigos son para siempre y no cambian jamás...

Eso dicen...

domingo, 24 de enero de 2010

No hay nada mejor que una amiga con la que compartir todo.

Llevaban días sin hablar, llevaban días sin llamarse por teléfono, sin reírse juntas, sin salir como siempre hacían. Llevaban días echándose de menos, pero ninguna de las dos se atrevían a perdirse perdón, quizás por orgullo o quizás por miedo.
Las dos estaban tristes, vacías, con un revuelto en el estómago.
"¿Y si la pido perdón?" Pensó una de ellas. "No... que lo haga ella, no te jode"
De vez en cuando discutían, pero la mayoría de las veces simplemente se ignoraban.
Un día, por la noche, Nadia recibó un mensaje. "Mañana hablamos, vale?"
Al día siguiente, en el instituto se encontraron.
Nadia estaba esperándola en la puerta del baño, como hacían cuando eran amigas. Apareció Vero. Y, al ver a Nadia fue corriendo y le dio un abrazo.
-Lo siento Nadia, lo siento mucho -le susurró Vero llorando.
-Yo también lo siento... Siento haber sido tan estúpida por no averme atrevido a pedirte perdón y haber esperado a que tu lo hicieras.
-Te quiero.
-Y yo joder, y yo. Amigas para siempre, ¿vale?
-Amigas para siempre, lo sabes..

Así van las cosas.

-No puedes hacerme esto...
-Lo siento.
-Espera, porfavor. No puedes, tú lo eres todo para mí...
-En eso te equivocas.
-¿A qué te refieres?
-Yo lo ERA todo para tí.

Me equivoque

Pensé que contigo todo sería distinto.
Pensé que contigo cambiaría todo y viviría feliz.
Pensé en tantas cosas...
Pero me equivoque al pensar

jueves, 21 de enero de 2010

El minuto exacto en el que te besé.

-Y tú Aitor, ¿por qué te enamoraste de mí?
-Yo no escogí enamorarme de ti, pero la primera vez que te besé nuestros dientes se rozaron por una milésima de segundo, y fue increible. Y la hora exacta de ese beso era las 12:10, y quité la pila del reloj para que se quedase la hora detenida para siempre, parada. El minuto exacto en el que me besastes está metido en un reloj, para siempre, y ya nunca sé que hora es, pero me da igual..

LHPD


-¿Sabes lo que me gustaría? estar tumbada contigo sobre la hierba mirando la luna esa naranja que hay algunas noches de verano, y que empezara a nevar y sentir los copos en la cara, y tu mano.

Manías


-Cariño, ya llevamos un tiempo juntos y todavía no se cuales son tus manías. Precisamente, esa una de mis manías: que cuando conozco a alguien más a fondo necesito saber las suyas. Es algo que no puedo controlar.
Ella, riendo, se paró un tiempo a pensarlo y por fin respondió:
- Mi primera manía es que necesito escuchar música antes de dormir, no hay día que no duerma sin la última canción que he escuchado sonando en mi cabeza. Mi segunda manía es que no puedo ver a una persona sola tomándose una copa en un bar, tengo que acercarme a hablar con ella por mucho asco que me de. Mi tercera manía es que tengo que andar descalza por la casa hasta notar como toda la suciedad del suelo se va pegando en mis pies, ahí es cuando me lo sacudo y me pongo las zapatillas. Y la cuarta...
Ella se quedó callada, sonriendo.
-¿La cuarta?
-La cuarta es que odio que chicos guapos como tú me sonrían de esa manera que hagan que pierda la cabeza.
Él sonrió, enamorado.
-Tú tampoco me has dicho todas tus manías -dijo ella.
Él le besó el labio con ternura y añadió:
-Estar más de un minuto sin besarte.

miércoles, 20 de enero de 2010

Fuimos dos equivocados

Ya no sabía cuantos días llevaba sin pisar su casa, durmiendo por los bares, emborrachándose, haciendo el estúpido y, sobretodo, el ridículo.
Estaba perdido, así se sentía.
Apareció ella. Edu se alegró, pensó que podrían arreglarlo de alguna manera.
-¡Hola!
-¿Dónde coño estás ultimamente tio? Tu madre está preocupada, no vuelves a casa, no duermes, te emborrachas. Estás echando tu vida a perder.
-Te quiero Irene... sin tí es díficil, más bien es imposible.
-Losiento Edu, no puedo seguir así. Tus celos podían conmigo, tus ganas de amargarme sin que te dieras cuenta me hacían sentir estúpida. Esta vez he sido fuerte y espero que lo comprendas.
-¿Sabes lo que te pasa a ti, Irene?
-¿El qué?
-Que eres una puta.
-Edu, estás borracho, no sabes lo que dices.
-Sí, sí lo sé. Que eres una zorra. Sí sí, una zorra. Y más que eso. Eres repugnante. Es más, te odio.
-Edu, no me lo hagas más díficil...
-¡No me lo hagas más difícil tú a mi, joder! -dijo Edu, esta vez llorando.
-Mira Edu, o cambias o no voy a poder aguantarte más, me estás haciendo daño.
-Tranquila, que ya no vas a saber nada más de mí.
-No quería decir eso.
-Sí, si querías.
-Edu...
-Adiós Irene. Y espero que encuentres a alguien que no te haga la vida imposible como te la hacía yo.
Y lo peor de todo esto, de que en los días tristes no vas a estar tú. Pero aunque lo estuvieras tampco podría seguir a delante, el amor a veces es díficil, y contigo lo es. Joder, que te quiero Irene, y no puedo vivir sin tí. Pero, tranquila, que ya me has dejado claro que no quieres saber nada más de mi, intentaré olvidarte, no te preocupes...
-Déjame Edu, porfavor...
Edu le miró durante unos instantes y se fue, destrozado.
Irene se quedó en el bar, llorando.
-Qué coño Edu, que yo también te quiero... -dijo Irene, sin que Edu lo oyera.

Ante todo, hay que ser fuerte.

-Te juro que un día de estos...
-¿Qué? ¿Me vas a matar? ¿Vas a seguir haciéndo lo que siempre haces, pegar y maltratar a las personas que más quieres? ¿Eso vas a hacer?
Él levantó una mano e hizo un gesto como si fuera a darle una torta, pero al final se resitió.
-Anda, si hasta tienes corazón -dijo de forma irónica aquella chica.
-¡Cállate ya, me estás hartando niña!
-Más que te voy a hartar como sigas haciéndome la vida imposible -dijo ella, esta vez con más miedo en su voz.
-Mira niñata, estás empezando a cabrear a papá y lo tienes muy jodido conmigo.
La pequeña Ana le escupió, después le lanzó una mirada de asco y más tarde añadió:
-¿Qué vas a hacer? ¿Destrozarme la vida como le hiciste a mamá? ¿Pegarme como un puto cobarde? Conmigo lo tienes bastante más crudo, yo soy más fuerte que ella PAPÁ.
-¡CALLA!
El hombre le dio un bofetón en la cara, la pequeña Aná se apartó, dolorida. Y, decepcionada, le dijo:
-Das asco, mucho asco...
Se dio la vuelta y se marchó a su habitación.

Es duro

Con lágrimas en los ojos pensó en como había cambiado su vida, cada vez que veía a una pareja pelearse recordaba ese día, ese miércoles.Los típicos días que no quiere uno salir de casa por la oscuridad del cielo y la sensación de un mal día.Todo se le venía a la cabeza a Marina, recordaba su encuentro con él .¿Que le gustaba? Sí, pero le odiaba a la vez.Él le pegó una bofetada y ella comenzo a llorar como una niña a la que le quitan un caramelo.
Como estaba protegida su detector de la muñeca comenzó a sonar alertando de que se había acercado más de 50 m.
-¡Puta!-le grito
-Me has denunciado -gritaba mientras notaba como sus manos se privaban de libertad.
También se le vino a la cabeza el juicio en el que tuvo que declararle culpable.Desde ese día él se la tenia jurada y Marina lo sabía pero se levantaba cada día con la esperanza de comenzar a vivir una nueva vida.
Todo le recordaba, asi que decidió mudarse lejos de allí.Cogió su maleta y la llenó con cosas imprescindibles y se fué muy lejos concretamente fuera de España.
Alli intentaría comenzar una nueva vida...

"Es duro olvidar y comenzar de cero ¿no crees?"

All you need is love.

-Bésame -le pidió con pasión.
-¿Qué?
-Necesito tenerte cerca mio, ahora más que nunca.
-¿Puedes decirme que te pasa, Mike?
-Tú hazlo.
Erika le besó apasionadamente, el beso no duró mucho tiempo, pero ambos disfrutaron como si fueran niños.
-¿Y ahora me vas a decir qué te pasa?
-Nada, simplemente me ha dado un ataque repentino de amor -bromeó Mike.
-Que tonto eres, pensé que te pasaba algo -dijo Erika, medio enfadada.
-Anda, boba... -rio Mike.


Without love, life is like the season with no summer.

Mi todo

-Hola-dijo
-Hola-respondí
Sus labios chocaron con los mios y me senti la persona más afortunada del mundo.
-Me encantas pequeña-me dijo él con una pícara sonrisa.
Unicamente me limeté a sonreir.
Sin duda con él era feliz, ditinta,todo era perfecto

martes, 19 de enero de 2010

El banco de siempre, a la hora de siempre.

Alex estaba sentado en el banco de siempre. Quedaban dos minutos para las 7:30, la hora a la que siempre quedaban ella y él. Impaciente, miraba el reloj continuamente.

-Alex!

-Hola África -dijo Alex, nervioso.

África se empezó a reír. En la mayoría de las relaciones, aunque esto no fuera precisamente una relación, el chico es el que suele... lanzarse, por así decirlo. Pero en esta no, África era libre. Hacía lo que quería cuando quería, y eso era lo que le enloquecía a Alex.

-Siempre estás nervioso, cortado.

Alex se rio.

-Lo sé, soy así.

-Y por eso me gustas.

-¿Qué?

-Que yo también te quiero, Alex.

África besó a Alex. Le besó en el labio, pero no del todo.

-¿Das siepre los besos así?

-Así, ¿cómo?

-Nosé, parte en la mejilla y parte en el labio.

-Sí. ¿Qué pasa? ¿Que no te gustan?

-Me encantan.

África sonrió. Después se apoyó en su hombro y esbozó una leve sonrisa y, con un hilillo de voz, dijo:

-¿Eres feliz?

Alex le rodeó con los brazos y contestó:

-Soy feliz sólo verte respirar.

Ambos se besaron. Un beso, a decir verdad, sin morbo. Sólo un beso tierno y dulce.

Mientras tanto en los estómagos de cada uno, cien mariposas volaban provocándoles una rara sensación.Una sensación a la que muchos de nosotros la llamamos amor.

El primer paso.

Apoyada sobre su mano mirando por la ventana que da al patio, fumando y tendiendo la ropa, María estaba intentando rehacer su vida pero no sabía ni como empezar, ni a donde ir. Decidió salir de casa a dar una vuelta. Apagó su cigarrillo y, como no encontraba ningún cenicero donde dejarlo, lo dejó en una maceta que tenían al lado de la ventana. Oyó una risa, y después una voz que venía de la ventana de enfrente.
-Sí, yo también suelo dejar los cigarrilos en las macetas -dijo un chico, bastante guapo, con ironía.
María se rio, de forma falsa, pero lo hizo.
- No encontraba ningún cenicero, jaja.
- Ah, y lo dejas en una maceta en vez de ir a buscar uno -dijo de forma divertida aquel chico guapo.
María sonrió.
-Soy Richi. Ricardo para los no amigos -dijo otra vez de forma divertida.
-Encantada. Ricardo tengo que llamarte, ¿no? -dijo María, con una sonrisa pícara en su cara.
Por primera vez en mucho tiempo, María estaba agusto con una persona que no fuera su madre.
-Bueno, Richi para los amigos pero también para las chicas guapas.
María se sonrojó. Richi le hizo un gesto para que salieran al descansillo a hablar más cercanamente y así hizo.
-¿Sales a dar una vuelta?
María se lo pensó, pero al final aceptó.
-Bueno, todavía no me has dicho tu nombre.
-Me llamo María.
-María... ¿Llevas mucho tiempo viviendo aquí?
-Sí, lo que pasa es que hacía mucho que no salía...
-¿Y eso?
María necesitaba contárselo a alguien, desahogarse. Por una vez sintió que alguien la escuchaba.
-Verás, llevo mucho tiempo metida en mi habitación, sin salir. Ni siquiera para comer, obligaba a mi madre a que me la trajera. Pero eso no es lo peor de todo. Lo peor de todo es que me deprimí y me volví la tía más insoportable porque Eva, mi mejor amiga y una de las pocas que tenía, murió en un accidente de coche. Cuando lo supe me sentí vacía, sin nada. No lloré, no se por qué. Pensaba que nunca podría superarlo. Y desde ese día llevo encerrada en mi habitación hasta ahora. Hoy es la primera vez en mucho tiempo que salgo a la calle. Pero tú has sido quien me ha dado fuerzas. Eres una de las pocas personas que me ha hecho sonreír en mucho tiempo, y por eso vales mucho Richi. Gracias, aunque te conozca desde hace... ¿quién sabe, diez minutos?
-Vaya...
-Lo sé.
Richi no supo que hacer, se quedo quieto y, después de uno o dos minutos, la abrazó.
-Lo siento.
-No tienes por qué... pienso que, por muy poco tiempo que hayas aparecido en mi vida, me he dado cuenta de que tú has sido quien me ha empujado a un mundo mejor, sin aislamientos. Gracias, te repito.
-Gracias a ti, por confiar en mi.
De repente, sin saber por que, María se acercó a él y le besó. "¿Qué haces, María?" pensó. Y se apartó rápidamente.
-Dios, perdón, no se como se me ha ocurrido, soy tonta.
Richi permanecía quieto. María decidió irse, la había cagado.
Se pasó toda la tarde en esa ventana, pensando que Richi se asomaría y, de alguna manera, lo arreglarían. Cuando ya había perdido la esperanza, apareció él.
-Lo siento María.
-¿Te doy asco, miedo?
-No
-Entonces, ¿por qué no me has dicho nada?
-Porque cuando me has besado, he sentido un escalofrío en el cuerpo. No por repelús, para nada, si no porque ha sido uno de los besos más intensos que he tenido en mi vida.
-¿De verdad?
-Nunca he estado tan seguro de esto. Pareceré un loco María, pero te quiero.
María sonrío, los dos salieron corriendo y se encontraron en el descansillo. Richi se acercó lentamente a ella y los dos se fundieron en uno de los besos con más sentimiento que ninguno de los dos había experimentado en toda su vida.

lunes, 18 de enero de 2010

Dicen que nunca te olvidas del primer amor,¿será verdad?

Es de los pocos. De los que les gusta escuchar música y recapacitar. Aquel niño rubio de pelo rizado se había enamorado, y lo único que le importaba era ella.
Tenía que hacerlo, decírselo. Ese cosquilleo en el estómago no le dejaba en paz, por lo que decidió llamarla. Cogió el teléfono, respiró, marcó y llamó.
- Sonrisa bonita! -así le llamaba de forma cariñosa.
- Hoola.
- Justo estaba pensando en llamarte.
- Ah, si? -se alegró.
- Sí. Esque no entiendo matemáticas y como eres el más listo de mi clase... Si es que, vaya amigo que tengo. Listo y además guapo.
Alex no pudo evitar reírse.
- Bueno, ¿y tú que querías?
- Yo... Yo, bueno nada importante la verdad.
Ella se rio.
-Venga va, cuéntame.
Alex estaba muy nervioso, no sabía que hacer ni que decir. Al final acabó soltándolo, como si se hubiera quitado un peso de encima.
- Que te quiero.
- Ya, yo también.
- No de esa manera Lucía, estoy enamorado de tí.
- Ah...
- Lo sabía.. la he cagado, ¿verdad?
- No no, si esque no me lo esperaba.
- Bueno, no se si tu también. Pero ahora tengo que colgarte, lo necesito. Estoy demasiado nervioso para...
- Tranquilo Alex, mañana hablamos, ¿vale?
- Vale -dijo Alex, con la voz demasiado temblorosa.
- Adiooooos.
Después de esa conversación, Alex no durmió en toda la noche. Pensaba continuamente, algo desquiciado en que decirle mañana, como reaccionar cuando le vea, que decirle...
Intentó tranquilizarse tratando de dormir, pero lo único que consiguió fue ponerse más nervioso.
Entonces, cogió el reproductor de música y escuchó una de las canciones que más le entendían en ese momento, incluso más que algunas personas [...]


Por otra parte estaba ella, que nunca se había parado a pensar en si le gustaba o le dejaba de gustar. Pero después de aquella conversación... no paraba de pensar en él. Estuvo pensando en que hacer mañana. Alex era tan dulce, pero a la vez tan distinto a los demás. Quizás eso era lo que le gustaba, o quizás no. Se paró a pensar y dijo: "Si me ha conseguido sacar una sonrisilla tonta cuando me lo decía, si ha conseguido que esté toda la nochepensando en el y si también ha conseguido que en mi cuerpo se produzca una leve alegría es, en definitiva, porque yo también le quiero.

Niñato.


Raquel iba andando por la calle cuando se topó con el. "¡Mierda!" Pensó. Pero no porque no quería verle si no porque no estaba lo suficientemente guapa para encontrárselo.
En cambio él... sus ojos verdes, su sonrisa perfecta, su pelo de color castaño con sus rizos cayendo por su frente. Era perfecto y nunca estaba feo.
Intentó evitarlo pero no lo consiguió:
- ¿Nunca os han dicho a las enanas repelentes que se dice hola?
- Tengo prisa, ¿qué quieres?
- Nada, quería verte.
La besó, pero ella se apartó.
-¿Qué haces?
- Besarte, ¿no lo ves?-se rio.
- Das asco.
Se dio media vuelta y se fue.
- Estás loquita por mis huesos, lo sabes- dijo él con un tono chulo.
Raquel le sacó el dedo mientras de su boca salía un "Que te den"
Sin poder evitarlo, esbozó una sonrisa y dijo con la voz algo tocada: "Puede ser que sea un puto niñato, pero le quiero"

Desesperada

Se despertó aturdida, como cada día.La luz entraba por esa pequeña rendija de aquella persiana tan roída.Por la escasez de luz pudo averiguar que eran las 6:30 o 6:45 aproximadamente.Se levantó de ese mísero colchón de paja y acudió al lavabo.El cristal estaba sucio y no le permitia verse la cara con claridad.Se miró, tenía ojeras en la cara y un aspecto muy desaseado;normal, ya había perdido la cuenta de los días que llevaba allí encerrada.Su pequeña tiza con la que apuntaba los días en la pared se había agotado.
De pronto llegó él, tenía un aspecto muy agresivo y le tiró el plato como todos los días.
Ya me había cansado de gritar cada vez que abría la puerta pidiendo una ayuda que era en vano, asi que me quedé callada.Él me lanzó el plato en el que estaban las mismas cortezas de pan de molde y las cáscaras de mandarina.
Me las comí sin rechistar manteniendo aún la esperanza de salir de allí algún día.
Me tumbé en la cama y recapacité sobre lo ocurrido en los últimos 5 meses pensé en que ya no podía hacer nada más que esperar en ese lugar a que un milagro me sacara de allí.
Estaba harta y no sabía que hacer, tenía numerosos chichones en la cabeza porque aveces pensaba que la mejor forma era acabar con mi vida pero yo seguí con la esperanza, ante todo la esperanza

Como cada día.


La pequeña Ana estaba viendo la tele cuando oyó un grito:
- Prepárame la comida,¡puta!
Eran un hombre y una mujer, la mujer lloraba y el hombre gritaba, no sabía si con dolor o simplemente gritaba por gritar.
- Ya voy cariño, pero esque ya sabes que tengo la mano un poco mal y...
- ¿No ves que tengo hambre? ¡Hazlo!
La mujer se acercó a la cocina y, con las lágrimas resvalando por su mejilla, intentó parecer la persona más normal del mundo.
Ana se acercó a la mujer y dijo:
-¿Como cada día, mamá?
- Comocada día, cariño...

viernes, 15 de enero de 2010

Duele.

María estaba sentada en la mesa de su escritorio, mirando al ordenador. Desde aquel día no había vuelto a salir de su habitación, sólo de vez en cuando, cuando tenía ganas de comer y no estaba su madre para llevarle la comida como si fuera una puta criada.
Eran las seis de la madrugada y no había dormido nada, apenas diez minutos. Tenía ojeras en la cara y, por mucho que dijera que no, su cara delataba que estaba destrozada. Había perdido la esperanza de todo y no tenía ganas de absolutamente nada.
Llamaron a la puerta y apareció su madre.
- ¿Qué coño quieres puta pesada? -preguntó con despreció María.
- Cariño, te vendría bien salir de aquí y que te relacionaras un poco -le dijo su madre conservando todavía una pequeña dulzura en su voz.
- A ver tronca, que estoy perfectamente, solamente que no tengo ganas de salir.
- Si quieres te doy dinero y te compras cualquier cosa en algún centro comercial -le dijo otra vez con dulzura.
- Qué pasa, ¿que no te han enseñado a meterte en tus propios asuntos? ¿O es que tus padres no sabieron educarte bien y sigues siendo una puta niña mal criada?
- Soy tu madre, y por muy mal que me trates, te sigo queriendo como siempre te he querido. Y no sé si eso es de una puta niña mal criada -le dijo su madre, esta vez algo seria.
María cambió la cara, esta vez se ablandó.
-Cierra la puertra, porfavor.
Se tumbó en la cama y empezaron a caerle lágrimas por su mejilla, por primera vez en mucho tiempo.

Aún te quiero.


Sentada en el sofá, con las lágrimas cayendo por su mejilla, cogió su ordenador y tecleó. Tecleó como nunca en su vida lo había hecho:

"La gente siempre suele decir que no importa lo que digan los demás, que cada uno es como es. Yo, hasta hace unos meses, decía lo mismo. Siempre pensaba que por qué coño a la gente le duele tranto que piensen mal de ellos. Que se vayan a la mierda, decía. Pero ahora me doy cuenta de que soy estúpida. Porque estas putas lágrimas que están caynedo una a una inundando el teclado es por ellas y por ellos"

Soltó el ordenador y dejó el ordenador tirado en el sofá. Salió de la casa dando un portazo. Llovía, pero a ella le daba igual. Sólo quería desentenderse durante un tiempo de todo aquello que le rodeaba. Cogió su Ipod, se puso la música a tope y desapareció durante unas horas del mundo.

Para ella, ir al instituto era un infierno: tenía que augantar los continuos insultos, amenazas... dejándolo más claro, aguantar todas esas putadas que no la dejaban ser feliz. Pensó en cambiarse de instituto pero le daba miedo, tenía miedp de que en aquel sitio todo fuera peor. Tenía la idea de que todos los putos adolescentes eran así, crueles y sin sentimientos.

Le importaba eso, eso y muchísimas cosas más. Durante un momento, se imaginó que estbaa con él, en el parque. Ella era feliz, como nunca lo había sido. Mientras escuchaba la música, dejó volar su imaginación. Se sentía mas fuerte imaginándoselo a su lado. Pero, cuando cayó esa última lágrima y sus ojos se secaron, recordó que no. Que no le tenía en sus brazos y que nunca lo conseguiría.

Se tumbó en el césped y, con la voz entrecortada dijo: "¿Lo mejor de todo esto? Esque aún sigo queriéndote y no me importa"

Love.


-Yo no creo en el amor.
-¿Lo dices enserio?
-Pues claro. El amor es estúpido.
- El amor... el amor es increíble. Amar a una persona es lo más bonito que se puede imaginar.
-Anda ya...
-El amor es como el oxígeno.
-El amor no es nada. Es algo pasajero.
-Créeme, si sientes un vacío dentro de ti es porque todo lo que necesitas, por encima de cualquier cosa. Es amor.

jueves, 14 de enero de 2010

Primer amor.

Eran las 3:35 de la mañana y todavía no había conseguido conciliar el sueño. Su madre siempre le ha dicho que padece de insonmio. Pero él sabía perfectamente que no. Que la única explicación de su cosquilleo en el estómago, de las noches en vela escuchando música y pensando eran por ella. No sabía que le pasaba, siempre se ha fijado en chicas e incluso alguna vez le ha gustado alguna. Pero esta vez era distinto, muy distinto.
Se levantó de la cama y se miró al espejo. Se revolvió su pelo rizado y rubio, y sonrió. "Ella siempre dice que tengo una sonrisa preciosa" pensó.
Se fue al ordenador, y entonces vio aquella foto que tenía como fondo de escritorio: él y ella. ella dándole un beso en la mejilla y él sonriendo. Despues de ver aquella foto, ya supo lo que le pasaba: se había enamorado de ella.