miércoles, 16 de junio de 2010

:)


-¿Qué me dices si te digo que no creo en el amor?
- Te digo que eres tonto, porque el amor existe.
- ¿Por qué estás tan segura? ¿Lo has visto alguna vez?
- Claro que si. Lo leo en tus ojos cuando me miras a la cara, lo noto en tus brazos cuando estás cerca de mí, lo veo en tu sonrisa cuando te digo que me alegro de verte, lo siento en tu forma de andar cuando caminas al verme. Y cuando el amor te mira, veo como tratas de ocultarlo para que no me de cuenta de que me quieres, noto como intentas no moverte para evitar abrazarme, leo en tu sonrisa la mentira y siento como aprientas los labios para que no se te escape un te quiero. Sin embargo, te ocultas detrás del "no creo" porque piensas que es valiente resistirte a la verdad. pero ¿sabes? eso es cobarde, es cobarde esconderse detrás de dos palabras. Lo valiente es decir "te quiero" y tener valor para escuchar "yo no".

sábado, 20 de febrero de 2010

Creo.

Creo al fin darme cuenta de que estoy enamorada. Creo al fin darme cuenta de que cada vez soy más mayor, más grande. Y creo al fin saber que me quieres. Desde pequeñita, mi madre siempre me decía que yo crecía más rápido cuanto más y más amor me dieran mis seres queridos. Y por eso, ahora que soy una mujer, creo darme cuenta de que es única y exclusivamente por tu amor.
Creo al fin darme cuenta de que mis heridas se curan mediante tus besos. Eso también me lo decía mi madre. Cuando me hacía daño de pequeña, mi madre siempre me daba un beso y aquel dolor que inhundaba mis ojos desaparecía. También creo notar que tus abrazos, tus caricias... son lo único que permite no morir de hambre. La gente dice que esos síntomas no son de personas normales. Y yo, me río. Siempre les digo:
-No, no. Si esque yo no soy ninguna persona normal. Yo soy una persona enamorada.
Y, ¿sabes? Todo el mundo debería experimentar esa sensación tan extraña a la que muchos llaman amor.

lunes, 15 de febrero de 2010

Esos dos años perfectos

Jack se puso sus vaqueros, se metió sus viejas zapatillas; cogió sus gafas de sol, su movil y su cartera, se dispuso a salir por la puerta y antes de hacerlo retrocedió unos pasos y se miró en su espejo.Debo estar perfecto-pensaba Jack mientras sonreía frente al espejo.
Salió por la puerta y cogió su moto.Llegó al lugar previsto, el parque Wasintong, un parque lleno de césped y con una gran fuente.Contemplo que llegaba quince munutos antes de lo acordado.
Decidió sentarse en aquel viejo columpio con el que compartió sus mejores momentos con ella y en ella comenzó a pensar.Jack supo que tarde o temprano ella sería suya pero lo cierto era que los bellos ojos, la deslumbrante sonrisa y la simpatía de Jack no bastaron para para conquistar a aquella dificil muchacha.
Jack vió llegar a Stacy.Ella llevaba una minifalda y una chaqueta de cuero negra.
A medida que se acercaban, sonreian y al acercarse se basaron como nunca y a la vez como siempre.
Stacy tuvo que hacer un esfuerzo para apartar sus labios de los de Jack para decir:
-Dos años perfectos.
-Dos años...-dijo Jack y sin desperdiciar un segundo continuó besandola

sábado, 13 de febrero de 2010

Un gran cambio

Por un instante ví la puerta de rejas oxidadas cerrarse en mi cara.
Esas rejas me privaban de libertad y alegría, esas rejas me hacían ser diferente, esa persona borde que todo el mundo lleva escondida tras una coraza y que no me dejaba reconocerme.
Me miré en el espejo sucio de aquel lugar quizá aquel uniforme era culpable y pasaría a ser parte de mi el resto de mi vida.
Quizá ya no volvería a ser yo

¿Amigos?

¿Que nos pasa joder cariño?-le dijo jack a su pequeña.
No lo sé; no lo puedo comprender.
Hemos pasado de ser inseparables a estar cada uno con nuestros propios amigos.
Quizá lo mejor sera dejarlo y quedarnos en un simple...¿amigos?

Envidiosa

Delante de todas me insultas, humillas y me dejas mal.
Me llamas falsa, traidora y envidiosa.Pero la única que es falsa eres tú solita.
Y aún asi no eres capaz de dar la cara y dejas que me hunda en tu mierda.
¿Y a pesar de todo TÚ me llamas falsa?

jueves, 11 de febrero de 2010

Luna.

Gafas de Sol Rayban, chaqueta de cuero, vaqueros medio rotos, perfecta sonrisa, revoltoso y rubio pelo... Ahí estaba él. Al, como así le llamaban, esperaba a que su pequeña niña perfecta pasara andando para ir al instituto. La pequeña dobló la esquina y su delgado y perfecto cuerpo se movía aceleradamente a causa de que se había retrasado y llegavaba tarde a clase.
Por un momento se cruzaron las miradas, Al le sonrió pero ella evitó calquier contacto con aquel chico extraño que siempre veía al ir a clase. Su pelo rubio y largo tocaba sus mejillas debido al aire primaveral de mediados de abril. Llevaba una fina y ajustada chaqueta que le marcaban sus medianos y perfectos pechos. Era increíble. Era tan increíble que aquella chica fuera perfecta. Que no tuviera ningun defecto. Al tiró su malboro y lo aplastó con el pie de forma que el cigarro se apagó. Corrió detrás de ella y la cogió del brazo. Ella se asustó.
-Tranquila pequeña, que soy yo.
-No te conozco.
-Qué raro! Resulta que yo a ti sí.
-Tengo prisa.
-De acuerdo, te veré a la salida del colegio.
-No.. no puedo.
-Podrás. Ala, ahora vete al colegio que si no te van a regañar, pequeña.. ¿cómo te llamas?
-A...Ana.
-Mentira, te llamas Luna. La pequeña Luna.
-¿Como lo sabes?
Al miró la muñeca de la pequeña Luna, donde tenía una pulsera en la que ponía en letras de color azul LUNA.
-No es difícil saberlo.
-Me voy. Y para de llamarme pequeña, que ya tengo 16 años...
La pequeña Luna salió corriendo dejándo a Al solo.
-Adios preciosa..

miércoles, 10 de febrero de 2010

Josh y Stacy.

Stacy se había encargado de ser ella la que preparaba la cena. Nerviosa, intentó buscar el restaurante más bonito.
"Lujoso sería perfecto", pensó.. "No no, lujoso no. Mejor.. algo normal. No, tampoco. Si es algo lujoso pensará que estoy coladita por él, pero.. si era algo normal no sería la cena perfecta."
Stacy ya estaba arreglada, pero tampoco se veía lo suficiente mente guapa como para quedar con él. Con aquel chico de su trabajo del que había estado enamorada durante varios años. Se miró al espejó: su pelo rubio y ondulado caía por su espalda. Sus ojos azules brillaban de ilusión, nervios, miedo... "Tranquila, es sólo una cena" Din don, el timbre. Stacy se deslizó por el suelo del baño, corrió hacia la puerta y, antes de abrirla, susurró:
-Sé como siempre eres, Stacy.
La puerta se abrió. Josh, con su perfecta sonrisa dibujada en la cara añadió:
-Buenas noches, chica mala -esbozó una sonrisa- ¿Qué cena tan maravillosa me has preparado hoy? ¿A donde vamos a ir?
-Eh.. la.. la verdad todavía no sé, pero algo sen..sencillito, ¿no? -balbuceó Stacy.
-Yo tengo el sitio perfecto.
Josh le guiñó un ojo y, por un momento, Stacy pensó estar flotando en las nubes.
-¿Ah.. si? -balbuceó.
-Ven, sígueme.
Josh cogió de la mano a Stacy y la arrastró al ascensor. Allí, sacó un pañuelo y le tapó los ojos.
-¿A dónde vamos? -preguntó con una sonrisa Stacy.
-Tu confía en mi, princesa -dijo, repentinamente, Josh.
Stacy esbozó una amplia sonrisa y se dejó llevar. Cualquier sitio era perfecto a su lado.

domingo, 7 de febrero de 2010

¿Y tú? ¿Como te has despertado hoy?

-¿Sabes? Hoy me he despertado con ganas de ser yo. Me he despertado con ganas de hacer lo que quiera. Con ganas de no avergüenzarme delante de alguna gente. Con ganas de ser como soy delante de ti.
-¿A qué te refieres? -dijo ella con tono burlón.
-A que hoy me he despertado con ganas de conquistarte.
Ella se rio, enamorada.
-¿Y tú? -preguntó él esperando una simple pero divertida respuesta de los labios de aquella chica.
-¿Yo? Yo hoy me he despertado con ganas de ti -dijo entonces ella.

sábado, 6 de febrero de 2010

Quizás a esto se le llama amor.

-A la gente no le suele gustar la lluvia, pero a mi sí. ¿Y sabes por qué? Porque me gusta ver a la gente correr. Me gusta sentir que no soy el único que huye de los problemas, por así decirlo.
Pero lo que menos me gusta de la lluvia es el amor. Ver como dos personas se besan apasionadamente y no les importa que la lluvia caiga. Les da igual mojarse. Porque es amor lo que sienten entre cada uno. Un amor que hasta hace poco yo sentía, un amor que ahora no es nada. Y ella es la causante.. la causante de que me esté conviertiendo en un amargado que, con tal de sentirme yo bien, me gusta ver sufrir a otras personas. Es la causante de que me haya convertido en lo que soy ahora. Es la causante de esta enfermedad.
-A nadie le gusta la lluvia. Y a tí, hasta hace nada, tampoco. Y sí, tienes una enfermedad. Pero ella no es la causante. Ella es la causante de que te hayas amargado, pero tampoco es del todo esa causante. Porque, al contrario que yo, no eres fuerte. Alomejor es que la querías demasiado, puede ser. Pero un chico como tú, con la suficiente esperanza, puede conseguir todo lo que se proponga -dijo entonces sin darse cuenta aquella chica dura.
Josh ni siquiera hizo caso a todo aquello que le dijo ella. Excepto a una cosa..
-¿Un chico como yo?
-Sí, un chico guapo, inteligente..
-¿Así me ves?
En ese momento aquella chica cambió totalmente de personalidad. De ser una chica dura se convirtió en una niña inocente y enamorada.
-Sí, bueno..
Josh sonrió. Aquella pequeña pero fuerte niña de ojos azules había sido la causante de su enfermedad, pero una enfermedad distinta a aquella que sentía hasta.. ¿quién sabe, dos minutos?
-Ah, ya lo pillo -dijo Josh, serio.
-¿Qué? -preguntó extrañada Stacy.
-Tú lo que quieres es abusar de mí, chica dura -dijo entonces Josh, pícaramente.
-No seas bobo Josh, intento ayudarte.
-Pues así mal vamos. De momento... me conformo con que me invites a una buena cena -dijo Josh con una gran sonrisa en su cara.
-Eso está hecho -dijo Stacy, aliviada de oír aquello que llevaba esperando oír de aquel chico guapo tantos años.

viernes, 5 de febrero de 2010

La pequeña Lily.

Edd, al lado del teléfono, esperó a que aquella niña guapa que le enloquecía se lo hubiera pensado mejor y.. tal vez, le llamará.
Edd tenía claro que no podía vivir sin ella y que lucharía, como nunca lo había hecho.

La verdad, esque cada día estaba más seguro que su vida era ella: vivía para ella, respiraba para ella, sonría por y para ella... Según él, era un cursi, pero a su pequeña Lily eso le enloquecía, como todo lo que provenía de Edd.
No lo entendía... no entendía como habían podido pasar tanto tiempo juntos: tantas noches de verano, tantos paseos a la playa, tantas tardes en el sturbucks tomándose un frapuchino, el de chocolate y ella de vainilla. No entendía como coño esos momentos habían dejado de existir... Y no podía imaginarse ni un puto minuto sin ella.
-Te quiero Lily, te quiero... Y no voy a dejarte escapar, porque tú eres mi vida, y siempre lo serás -dijo Edd, melancólico.


Mientras tanto, la pequeña Lily pensaba en que hacer... Sí, es verdad que le hechaba de menos, pero.. Edd era mágico, y a ella le enloquecía.
Era tan perfecto y tan... puf, tan especial. Había pasado un verano estupendo a su lado, como nunca lo había vivido. Y sí, tenía claro de que estaba enamorado de él.
Pero, por otra parte... Aquel chico guapo, pasota, de ojos azules.. No sabía qué hacer. ¿A quién quería realmente Lily?
-Es tan difícil Edd... tan difícil.

Cada uno de los dos, melancólicos y mirando todas aquellas fotos que marcaban los momentos que habían vivido..
Estaba claro que, por mucho que a la pequeña Lily le costara... los dos eran inseparables y no podían tener una vida distinta, sin sus abrazos, sus besos, sus risas..

lunes, 1 de febrero de 2010

Lo siento

-Siento decirtelo tan friamente pero yo ya no tequiero.
-¿Como,que dices tonta?
-Sabes que no es fácil para mi pero las cosas han cambiado demasiado y ya no puedo seguir contigo

.

Sin duda Jane estaba enamorada.Cada vez que le veía una sonrisa le iluminaba la cara a la joven.
Era perfecto: moreno, ojos azules y una sonrisa perfecta.
Jane le miraba pero él le ignoraba y su gran amistad había disminuido en los ultimos meses.
-Ya no sé de ti -dijo Jane juntando los dedos con una mirada inocente.
-Ya...Entre una cosa y otra -dijo él chico sin dar mucha importancia a la conversación .
Los dos se callaron sin saber que decir.
Jane se lanzó apasionadamente sobre Mikel que impactado por lo sucedido se fué dijo.
-Sabes que no es posible lo sabes.
Jane lloró hasta hartarse en el pasillo del instituto mientras la gente pasaba apartándola con empujones y decían.
Vaya con la niña.
Mientras en clase de matemáticas Mikel pensó en aquel beso que apenas duró medio segundo mientras pensaba en Jane y se dibujaba un corazón en la agenda.

domingo, 31 de enero de 2010

No todo el mundo está ahí siempre.

-¿Te has dado cuenta? De que nada es como antes y nunca volverá a serlo. Quizás debas de darte cuenta de que has cambiado y que no eras la persona de antes. La persona con la que compartía todo, con la que confiaba. De ser la persona más importante de mi vida te has convertido, simplemente, en aquella persona que tanto he querido y que ahora... ahora es una pesona distinta, totalmente distinta. Pero, ¿lo peor de todo esto? Es que te da igual. Has jugado con la gente. Has cambiado de amigos, de aspecto, de manías, de gustos... Has cambiado en absolutamente todo. Y has hecho daño a mucha gente. Has hecho daño a gente que te importa.. más bien has hecho daño a gente que te importaba. Y, por lo tanto, me has hecho daño a mi.
Y a todo esto te debo un "gracias" pero de los irónicos. ¿O quizás no? Porque me he dado cuenta de los amigos importantes, de los que valen. Que alomejor no hay muchos, pero de los pocos son muy importantes. Y por eso te debo dos "gracias" del irónico y del de sentimiento. Un gracias irónico por haberme hecho daño, un gracias por hacerme fuerte y.. aunque me cueste, un gracias por haber estado ahí durante mucho tiempo, aunque ahora no exista.

-Yo no he cambiado... -dijo aquella ex amiga, algo molesta.
-Ese es el problema, que ni te das cuenta.

lunes, 25 de enero de 2010

Voy a echar de menos.

-¿Qué pasa? Le echas de menos, ¿no?
- No es eso, de verdad...
-¿Aún le quieres?
Esta vez ella no contestó.
-Lo sabía..
-Lo siento.
-No, no lo sientes. Si lo sintieras no me hubieras hecho pasar este tiempo a tú lado. Sí, lo sé, ha sido maravilloso. Pero me ha servido para estar más y más colgado de ... Y, ahora, como las putas películas tú se lo dirás y volveréis juntos. Yo me quedaré hecho una mierda, vacío y sin , que es lo peor de todo.
Lily se acercó a él, intentó abrazarle pero él se apartó de golpe, sontando un manotazo en su hombro.
Edd se sentó y apoyó sus manos sobre la cabeza. Sin darse cuenta, empezaron a caerle lágrimas por sus mejillas.
-Lo que más voy a echar de menos de es cuando te duchas y después entro yo. Cuando en el vaho del cristal dibujas un corazón y sales corriendo del baño, como si hubieras hecho algo malo -dijo Edd, esta vez sonriendo.
Lily empezó a llorar, suavemente.
-También voy a echar de menos que te rías de mi cuando me duermo en las películas de amor. Y voy a echar mucho en falta estar continuamente al lado del teléfono, por si la persona que llama eres tú. El olor de tu pelo es una de las cosas que voy a necesitar cada día cuando me levante, pero tu no vas a estar ahí y, quizás no pueda seguir o quizás sea fuerte y si pueda.
-¿Sabes? Yo también voy a echar de menos al policía más guapo de la comisaría.Pero entiendeme, Edd -dijo Lily, llorando.
-Sé féliz, con eso me conformo -le dijo dulcemente Edd.
Lily esbozó una leve sonrisa y se acercó a Edd. Los dos se fundieron en un abrazo. Quizás ese abrazo no fuera un adiós, si no un hasta luego.