-¿Te has dado cuenta? De que nada es como antes y nunca volverá a serlo. Quizás debas de darte cuenta de que has cambiado y que no eras la persona de antes. La persona con la que compartía todo, con la que confiaba. De ser la persona más importante de mi vida te has convertido, simplemente, en aquella persona que tanto he querido y que ahora... ahora es una pesona distinta, totalmente distinta. Pero, ¿lo peor de todo esto? Es que te da igual. Has jugado con la gente. Has cambiado de amigos, de aspecto, de manías, de gustos... Has cambiado en absolutamente todo. Y has hecho daño a mucha gente. Has hecho daño a gente que te importa.. más bien has hecho daño a gente que te importaba. Y, por lo tanto, me has hecho daño a mi.
Y a todo esto te debo un "gracias" pero de los irónicos. ¿O quizás no? Porque me he dado cuenta de los amigos importantes, de los que valen. Que alomejor no hay muchos, pero de los pocos son muy importantes. Y por eso te debo dos "gracias" del irónico y del de sentimiento. Un gracias irónico por haberme hecho daño, un gracias por hacerme fuerte y.. aunque me cueste, un gracias por haber estado ahí durante mucho tiempo, aunque ahora no exista.
-Yo no he cambiado... -dijo aquella ex amiga, algo molesta.
-Ese es el problema, que ni te das cuenta.
domingo, 31 de enero de 2010
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)

No hay comentarios:
Publicar un comentario