Ya no sabía cuantos días llevaba sin pisar su casa, durmiendo por los bares, emborrachándose, haciendo el estúpido y, sobretodo, el ridículo.
Estaba perdido, así se sentía.
Apareció ella. Edu se alegró, pensó que podrían arreglarlo de alguna manera.
-¡Hola!
-¿Dónde coño estás ultimamente tio? Tu madre está preocupada, no vuelves a casa, no duermes, te emborrachas. Estás echando tu vida a perder.
-Te quiero Irene... sin tí es díficil, más bien es imposible.
-Losiento Edu, no puedo seguir así. Tus celos podían conmigo, tus ganas de amargarme sin que te dieras cuenta me hacían sentir estúpida. Esta vez he sido fuerte y espero que lo comprendas.
-¿Sabes lo que te pasa a ti, Irene?
-¿El qué?
-Que eres una puta.
-Edu, estás borracho, no sabes lo que dices.
-Sí, sí lo sé. Que eres una zorra. Sí sí, una zorra. Y más que eso. Eres repugnante. Es más, te odio.
-Edu, no me lo hagas más díficil...
-¡No me lo hagas más difícil tú a mi, joder! -dijo Edu, esta vez llorando.
-Mira Edu, o cambias o no voy a poder aguantarte más, me estás haciendo daño.
-Tranquila, que ya no vas a saber nada más de mí.
-No quería decir eso.
-Sí, si querías.
-Edu...
-Adiós Irene. Y espero que encuentres a alguien que no te haga la vida imposible como te la hacía yo.
Y lo peor de todo esto, de que en los días tristes no vas a estar tú. Pero aunque lo estuvieras tampco podría seguir a delante, el amor a veces es díficil, y contigo lo es. Joder, que te quiero Irene, y no puedo vivir sin tí. Pero, tranquila, que ya me has dejado claro que no quieres saber nada más de mi, intentaré olvidarte, no te preocupes...
-Déjame Edu, porfavor...
Edu le miró durante unos instantes y se fue, destrozado.
Irene se quedó en el bar, llorando.
-Qué coño Edu, que yo también te quiero... -dijo Irene, sin que Edu lo oyera.
miércoles, 20 de enero de 2010
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)

No hay comentarios:
Publicar un comentario