lunes, 18 de enero de 2010

Como cada día.


La pequeña Ana estaba viendo la tele cuando oyó un grito:
- Prepárame la comida,¡puta!
Eran un hombre y una mujer, la mujer lloraba y el hombre gritaba, no sabía si con dolor o simplemente gritaba por gritar.
- Ya voy cariño, pero esque ya sabes que tengo la mano un poco mal y...
- ¿No ves que tengo hambre? ¡Hazlo!
La mujer se acercó a la cocina y, con las lágrimas resvalando por su mejilla, intentó parecer la persona más normal del mundo.
Ana se acercó a la mujer y dijo:
-¿Como cada día, mamá?
- Comocada día, cariño...

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