miércoles, 20 de enero de 2010

Ante todo, hay que ser fuerte.

-Te juro que un día de estos...
-¿Qué? ¿Me vas a matar? ¿Vas a seguir haciéndo lo que siempre haces, pegar y maltratar a las personas que más quieres? ¿Eso vas a hacer?
Él levantó una mano e hizo un gesto como si fuera a darle una torta, pero al final se resitió.
-Anda, si hasta tienes corazón -dijo de forma irónica aquella chica.
-¡Cállate ya, me estás hartando niña!
-Más que te voy a hartar como sigas haciéndome la vida imposible -dijo ella, esta vez con más miedo en su voz.
-Mira niñata, estás empezando a cabrear a papá y lo tienes muy jodido conmigo.
La pequeña Ana le escupió, después le lanzó una mirada de asco y más tarde añadió:
-¿Qué vas a hacer? ¿Destrozarme la vida como le hiciste a mamá? ¿Pegarme como un puto cobarde? Conmigo lo tienes bastante más crudo, yo soy más fuerte que ella PAPÁ.
-¡CALLA!
El hombre le dio un bofetón en la cara, la pequeña Aná se apartó, dolorida. Y, decepcionada, le dijo:
-Das asco, mucho asco...
Se dio la vuelta y se marchó a su habitación.

No hay comentarios:

Publicar un comentario